"Vendemiaire", muestra las preocupaciones nacionalistas y regionalistas y los efectos de la Primera Guerra Mundial. Así, en Septiembre de 1918, cuando el conflicto toca a su fin, nadie es capaz de imaginaro todavía. Entre los vendimiadores que trabajan en la zona de Castelviel, en el sur de Francia, se encuentran numerosos refugiados llegados del Norte, expulsados de sus casas por la guerra. Algunos de ellos son el padre Larcher y sus dos hijas, Marthe y Marie. Está también Pierre Bertin, un soldado de permiso por convalecencia y dos prisioneros alemanes fugados, Wilfried y Fritz, que se hacen pasar por belgas.
