En una cabaña, en los campos del Norte, cubiertos por la nieve, viven Nanook y Sedna, siguiendo las tradiciones de sus ancestros. Su vida empieza a cambiar cuando cazar se hace cada vez más difícil. Los animales mueren de forma extraña y el hielo empieza a derretirse cada vez más deprisa. Chena, que los visita regularmente, es su única conexión con el exterior y con su hija Ága, que dejó la tundra hace tiempo.

