El Departamento de Hacienda de los Estados Unidos, nombra al periodista Bill Bradford agente especial encargado de acercarse a Nick Carston, y conseguir pruebas para inculparlo en una causa penal por evasión de impuestos ante el Gran Jurado y acabar así con sus actividades delictivas. Bill, entabla amistad con Julie Gardner, contable de la organización de Carston y, apelando a su patriotismo, consigue que descifre y fotocopie los libros de contabilidad, hecho que permite la detención de Carston. Éste, informado de la traición de su contable y de que Bill es un agente infiltrado del Gobierno, ordena a sus sicarios secuestrar a Julie para evitar que testifique.

