En las duras montañas de granito del centro de la isla de Cerdeña, en el mar Mediterráneo, en Orgòsolo, vive un pueblo antiguo. Entre las rocas y los robledales, los pastores cuidan su rebaño de ovejas como lo hacían sus antepasados en la prehistoria. Lo mismo hacen Michele y su hermano menor, Peppeddu, que poseen algunas ovejas y se ganan la vida vendiendo queso. Un día llegan tres bandidos fugitivos con ametralladoras y cerdos robados.

