Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de soldados británicos llega a la aldea inglesa de Bramley End. Al principio son bien recibidos por los lugareños pero, muy pronto, éstos empiezan a dudar de su identidad y de sus verdaderos propósitos. Cuando descubren que, en realidad, son soldados alemanes cuyo objetivo es servir de avanzadilla de la invasión de Inglaterra, los encierran en la iglesia parroquial.


