La señora Crittenden contrata al doctor Harvey para que libere su mansión de Látigo, Tufo y Gordy, los cuatro fantasmas que la habitan porque, no toleran a los mortales dentro de la casa y su negro sentido del humor ahuyenta a los más audaces. Su sobrino Casper, en cambio, es un joven amistoso que está harto de sus tíos.

