En la década de 1920 en los Estados Unidos, miembros de la tribu Osage fueron asesinados o murieron bajo misteriosas circunstancias, hechos que dinamizaron una importante investigación por parte del FBI que llego a señalar como involucrado a J. Edgar Hoover, el primer director de la Agencia a quien el propio Presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, acusó a Hoover de transformar el FBI en una policía secreta privada. La película se basa en hechos reales.
Es una adaptación de la obra de David Grann:


