El Barón de Chanterelle obliga a su sobrino a casarse de inmediato para así continuar la línea familiar pero, la timidez del muchacho lo lleva a huir de todas las jóvenes del pueblo y a refugiarse en un monasterio de monjes glotones. Ellos, interesados en el dinero, le recomendarán casarse; aunque no con una mujer sino, con una muñeca robot.


