La coexistencia pacífica y vecinal de tres familias, polaca, ucraniana y judía, que compartían una gran casa en la ciudad de Stanislaviv, veladas musicales y alegría, se verá truncada en los años anteriores y posteriores a la 2ª Guerra Mundial. Primero con la ocupación soviética y la persecución de la familia polaca; después con la ocupación nazi de Ucrania y la diezma de la familia judía.

