La vida de Goya es llevada a la pantalla con despliegue de artificio. Mucha ambición y más medios se acumulan en esta producción destinada a impresionar con el objetivo situado en la etapa más jugosamente dramática de la biografía del pintor. Desde sus relaciones amorosas con la duquesa de Alba al crepúsculo de su exilio en Francia, la cinta navega entre la indefinición y la pereza.

