A los 82 años,Exiliado en Burdeos a la edad de ochenta y dos años junto a Leocadia Zorrilla de Weiss, la última de sus amantes, el pintor Francisco de Goya y Lucientes, reconstruye para su hija Rosario los acontecimientos que marcaron su vida. Una vida en la que se suceden las convulsiones políticas, las pasiones emponzoñadas y el éxtasis de la fama.

