Los camaradas Iranoff, Buljanoff y Kopalski, han sido enviados a París con el objetivo de obtener dinero para el Gobierno ruso mediante la venta de las joyas confiscadas a la Gran Duquesa Swana, que reside en la capital francesa. Los tres camaradas se instalan en un hotel de lujo mientras los tribunales franceses deciden quién es el propietario de las joyas. El Gobierno ruso envía a Nina "Ninotchka" Ivanovna Yakushova a inclinar la balanza.


