Filmado libre de guion y sin diálogos, este documental es una obra atípica en la carrera de Patrice Leconte. El documental es un reflejo de las difíciles condiciones de vida en Camboya, de la pobreza existente y de la terrible constatación de la dificultad para modificar, cambiar, revertir la situación en un futuro próximo. Se trata también de una mirada emocional e impresionista, en que la musica juega un papel fundamental.
