Un colectivo de obreras del sector textil, hastiadas por el extenuante ritmo de trabajo y por los malos tratos recibidos de la dirección, deciden secuestrar al dueño de la empresa en la que trabajan. El delegado sindical, poco apreciado por la plantilla debido a su excesivo reformismo, acaba con el secuestro tras una breve negociación pero, las escasas mejoras conseguidas hacen que las trabajadoras decidan llevar a cabo una nueva acción reivindicativa: ocupar la fábrica.
