El detective Mark McPherson investiga el asesinato de Laura Hunt, una bella y seductora mujer que ha aparecido asesinada en su apartamento. McPherson elabora un retrato mental de ella a partir de las declaraciones de sus allegados, algunos sospechosos como el cínico cronista Waldo Lydecker o Shelby Carpenter, prometido de la joven. Además el diario y la correspondencia de la fallecida y, sobre todo, el sugestivo retrato de Laura que cuelga de la pared de su apartamento, ayudan a McPherson a crear el perfil de una mujer de la que poco a poco caerá hechizado.


