En el año 2006, Loreley viaja a Bolivia para participar de un acto en honor de Evo Morales. Unos días en Potosí bastan para que durante un recorrido por las minas locales conozca a una mujer que hará germinar este documental: Francisca González Santos. Observa su andar inquieto por el cerro embarrado y gris, sus manos sucias de restos de mineral y esas hojitas de coca que lleva de su bolsillo a la boca. Francisca le dice: