El director de "Happiness" continúa, sin atisbo de piedad, en el género ácido-satírico, con su estilo irónico y perverso, para volver a poner en tela de juicio los valores de la familia y sociedad norteamericana. En esta ocasión se centra en las clases de literatura de un instituto, en las que hay un profesor de color muy exigente, un paralítico cerebral y una lolita aficionada al sadomasoquismo, entre otros. Sin duda no gustará a todos, pero es innegable que incomodando Todd Solondz sigue siendo el referente del cine norteamericano.

