Cerca de Penn Station, junto a las vías de Amtrak, ocupantes ilegales han estado viviendo durante años. Marc Singer viaja a un mundo subterráneo para filmar a esta comunidad de excluidos. Una docena de hombres y una mujer hablan sobre su vida: de los horrores de la infancia, de su reclusión en prisión, de la pérdida de los hijos. Son una comunidad que muy pocos conocen y que, quienes si conocen, prefieren ignorarlos. Durante el rodaje, Amtrak envia un aviso de desahucio inminente: les dan un plazo de treinta dias para desalojar.
