Alvy Singer, un cuarentón bastante neurótico, trabaja como monologuista en clubs nocturnos. Tras romper con Annie, reflexiona sobre su vida rememorando sus amores, sus matrimonios, pero sobre todo su relación con Annie. Al final, llega a la conclusión de que son sus propias manías y obsesiones las que siempre acaban estropeando su relación con las mujeres hasta hacerle fracasar.

