En "El paso suspendido de la cigüeña", Aléxandros es un periodista que viaja a la "Sala de espera", un lugar del norte de Grecia en la frontera con Albania, que se llama así porque allí se concentran refugiados kurdos, turcos, albaneses, polacos, rumanos o iraníes que esperan un permiso que les permita abandonar ese lugar. El periodista llega con un equipo de televisión para filmar la vida de estas gentes. En un momento inesperado cree reconocer a alguien: un político griego a quien se daba por misteriosamente desaparecido desde hacía diez años.

