En 1948, tres años después del final de la Segunda Guerra Mundial, cuatro jueces, cómplices de la política nazi de esterilización y limpieza étnica, van a ser juzgados en Nuremberg. Sobre Dan Haywood, un juez norteamericano ya retirado, recae la importante responsabilidad de presidir este consejo judicial contra los crímenes de guerra, de los que se acusa a los nazis.


