Tras pasar por la cárcel, Johnny Clay ha decidido dar el último golpe de su vida, aquel que le permita retirarse junto a su amada Fay. El plan es llevarse la recaudación de las carreras de caballos de un hipódromo. Después de una meticulosa selección de colaboradores, planea la estrategia del asalto con una precisión inusitada. Tratará de provocar un altercado en la sala de apuestas y matar al caballo favorito de la séptima carrera. Clay, cuenta con la ayuda de Randy, un policía sobornado, con George, el cajero de las apuestas, y con Mike, el barman del hipódromo. El atraco se desarrolla según lo previsto. Ahora, solo hay que repartir el botín.



