Serge Gainsbourg, hoy un icono francés, fue cantante, escritor, compositor y pintor, pero básicamente fue un infatigable provocador. De pequeño, Serge era un niño judío que fanfarronea por las calles de un París ocupado por los nazis. Luego fue un joven y tímido poeta que abandonó su pintura y su casa, para caer en los clubes de transformismo de los años 60. Esta es una "vida heroica" donde las criaturas de la mente se materializan en la pantalla; aquellos monstruos que nacen temprano y, siempre, con un rechazo:
-. ¿Puedo cogerte de la mano?
-. No. Eres muy feo.

