Elio Perlman, un joven de diecisiete años, pasa el cálido verano de 1983 en la casa de campo de sus padres en el norte de Italia. Pasa el tiempo holgazaneando, escuchando música, leyendo libros y nadando, hasta que un día el nuevo ayudante americano de su padre llega a la gran villa. Oliver, es encantador y, como Elio, tiene raíces judías; también es joven, seguro de sí mismo y atractivo. Al principio Elio se muestra algo frío y distante hacia el, pero pronto ambos empiezan a compartir salidas y excursiones y, conforme el avance el verano, la atracción mutua se hará más intensa.





