Año 2002. En Can Tunis, un barrio deprimido y marginal de la Barcelona pre y post olímpica, que sobrevive al margen de los grandes Centros Comerciales y del turismo de lujo que acoge la Ciudad Condal, los vecinos se manifiestan contra la expropiación de sus casas. Desde los años 80, este barrio en ruinas es el principal mercado de estupefacientes de la ciudad. Allí vive Juan, con su padre, ocho hermanos y cerca de veinte sobrinos. Rodeado de toxicómanos, Juan va creciendo mientras espera que su madre salga de la cárcel.
El barrio va a ser demolido, y la familia tendrá que buscar otro hogar.


