Neil McCauley es un ladrón profesional. Su filosofía consiste en vivir sin ataduras ni vínculos que puedan constituir un obstáculo si las cosas se complican. Su banda la forman criminales tan cualificados que pueden incluso llegar a impresionar al detective Vincent Hanna, un hombre que vive tan dedicado a su trabajo que llega a poner en peligro su estabilidad emocinal. Cuando la banda de McCauley prepara el golpe definitivo, y el equipo de Hanna se dispone a intervenir, cada uno de ellos comprende que tiene que vérselas con la mente más brillante a la que se ha enfrentado en su carrera.




