Nacida en el seno de una familia pobre y muy numerosa, desde muy pequeña se sintió diferente a los demás niños. Aunque estudió para ser maestra, fue considerada una persona anormal y, por tanto, fue encerrada en una institución para enfermos mentales durante ocho años. Pero nada ni nadie pudo encerrar su ingenio o impedir el éxito cuando empezó a escribir.

