En "El cartero de las noches blancas", los habitantes del lago Kenozero, viven tal como durante siglos vivieron sus antepasados. En esa pequeña comunidad, donde todos se conocen, sólo se produce lo necesario para la supervivencia. Sólo se comunican con el exterior gracias a la lancha del cartero. Pero, cuando alguien roba el motor de la embarcación y la mujer que ama, huye a la ciudad, el cartero emprenderá un viaje de autodescubrimiento que le ayudará a comprender que no hay nada mejor que el hogar.

