La identidad es una traje que se teje durante la infancia. De los siete a los veinte años, Thomas ha buscado a Julie, su madre biológica. A escondidas de sus padres adoptivos, mantiene encuentros con aquella mujer que le abandonó a los cuatro años e inicia una "doble vida" con ella. Pero, como advierte el refrán: <<una casa con dos puertas, es difícil de guardar>>.