La familia de Thöpaga tenía una buena posición económica, pero tras la muerte de su padre su suerte cambió. Un par de tíos habían prometido velar por la viuda y los dos hijos de aquel hombre, pero lo que hicieron fue abandonarlos a la pobreza y tratarlos como esclavos. A instancias de su madre, el joven Thöpaga (a quien más tarde La Historia y todos llamarán Milarépa) aprendió a dominar la magia negra y se vengó de los malos tratos que habían recibido. Mas cuando advirtió el daño que había causado buscó el conocimiento que le ayudara a limpiar su karma. Fue así como conoció al maestro que le hizo tomar consciencia de donde había acabado, pero que también le condujo a la iluminación.

