jueves, 15 de abril de 2021

 

El pueblo tibetano a hecho frente a continuas violaciones de sus derechos humanos fundamentales durante más de cuatro décadas. Aquellos que se han atrevido a alzar la voz para hacer prevalecer la verdad en el Tíbet, han sufrido múltiples y continuos castigos. El pueblo tibetano representa la protección de una cultura milenaria, de una identidad propia, de una civilización diferenciada. Condenados, torturados y asesinados; refugiados, activistas, subversivos, monjes, lideres políticos y espirituales, han sabido sobreponerse y construir otro Tíbet en el exilio desde donde seguir difundiendo la verdad y la paz, luchando por su libertad.