En "Un verano con Monika", Harry Lund tiene diecinueve años y trabaja en un almacén de vidrio y porcelana. Cerca de allí trabaja Mónika, que tiene diecisiete. También trabaja en un almacén pero, de vegetales. Son dos adolescentes maltratados que, faltos de afecto e infravalorados, se aferrarán a cualquier excusa que justifique ir al encuentro de su propia libertad.


