Daigo Kobayashi, violoncelista de una orquesta que se acaba de disolver, termina sin trabajo y con pocas esperanzas. Por ello decide regresar a su ciudad natal en compañía de su esposa. Allí consigue un empleo como enterrador: asea los cuerpos, los acomoda en su féretro y los envía al otro mundo de la mejor forma posible. Y, aunque su esposa y sus vecinos contemplan con desagrado esa dedicación, Daigo descubrirá en este ritual de muerte, la chispa que le faltaba a su vida.



