Sólo, provisto únicamente de una cámara con micrófono incorporado, Raymond Depardon recorrió el continente africano entre julio de 1993 y febrero de 1996. Su mirada nos mostrará el Cabo de Buena Esperanza, Soweto, las Tierras Altas de Karoo, Johannesburgo, Angola, los campamentos de refugiados de Rwanda y Burundi, Etiopía, Somalia, Sudán... Rechazando el silencio de la miseria, se interroga acerca de su responsabilidad, como divulgador, a hablar sobre el dolor.
