Año 1982, el brillante especialista en medicina forense, camarada Bukarov, toma posesión de su cargo y pronto comienza a trabajar en el caso del asesinato de un niño en Rostov. Sin haber tenido tiempo de examinar el cuerpo, llegan siete cadáveres más. Tras un estudio concienzudo, comunica a sus superiores que en la zona hay un asesino en serie, y pide medios para detenerlo.
Esta es historia real de la persecución del mayor asesino en serie de la Unión Soviética.




