En la Eslovenia rural, Pero, es un treintañero sensible e inteligente que vive próximo a la muerte: su trabajo consiste en escribir y pronunciar los discursos fúnebres en los funerales de su ciudad. Sus discursos no son simplemente panegíricos de los fallecidos porque Pero, consciente o inconscientemente, aporta al texto su propia percepción del curso de los acontecimientos y su propia filosofía de vida. Eso es, "Defosasenfosa":

