¿Cómo es posible que unos agentes judiciales te introduzcan en un vehículo sin matricular, te acusen de asesinato y en cuestión de semanas te condenen a veinte años de prisión?...
Esta es la historia de Toño, uno de los 11.000 reclusos residentes en el Centro de Reclusión Oriente, y dos académicos jóvenes, Layda y Roberto. Los tres, con la ayuda de una cámara, documentan el caso con la esperanza de sacudir un sistema que rutinariamente encarcela inocentes.

